Conocer el estado del cultivo mediante índices de vegetación permite tomar mejores decisiones sobre riego, fertilización y sanidad detectar plagas a tiempo. Pero no siempre es necesario recurrir a la tecnología más avanzada o costosa.
Elegir la herramienta adecuada depende de las necesidades de cada explotación. Entonces, ¿cuándo conviene utilizar imágenes de satélite y cuándo merece la pena realizar un vuelo con dron?
Satélites: el aliado del seguimiento continuo y el gran volumen
- Cómo funciona: ofrecen imágenes periódicas (cada pocos días) con resoluciones espaciales de entre 3 y 10 metros.
- Cuándo utilizarlos: son la opción ideal para monitorizar la evolución general de la finca a lo largo de toda la campaña, evaluar el comportamiento de cubiertas vegetales y detectar variaciones de vigor a gran escala.
- Gran ventaja: tienen un coste por hectárea muy reducido o incluso nulo (aprovechando constelaciones públicas como Sentinel), lo que permite tomar el pulso a la finca de forma constante sin disparar los costes fijos.
- Punto flaco: su resolución puede no ser suficiente para detección de malas hierbas o plagas además dependemos de su frecuencia de paso y de un cielo despejado.
Drones: máxima resolución para análisis árbol a árbol
- Cómo funciona: Al volar a baja altura con cámaras multiespectrales, alcanzan una resolución milimétrica por píxel, lo que permite «aislar» la superficie cubierta por el cultivo del suelo o de las malas hierbas.
- Cuándo utilizarlos: Para momentos clave y diagnósticos puntuales de alta precisión, como la detección precoz de enfermedades de suelo, la evaluación de fallos en el sistema de riego o el aforo previo a la cosecha en parcelas prioritarias.
- Gran ventaja: el dron ofrece la versatilidad de ajustar el píxel mínimo al nivel de detalle requerido, además puede volar en condiciones de nubosidad y en el momento clave.
- Punto flaco: el precio por hectárea es variable dependiendo del tamaño mínimo del píxel, además el freno normativo hace que haya que contar con empresas externas que pueden no tener la disponibilidad requerida por los tiempos del cultivo, además el postproceso de las imágenes requiere de equipos informáticos bastante potentes.
En resumen: Si tu cultivo lo permite, utiliza el satélite para la rutina diaria de tu finca y apóyate en servicios profesionales de dron solo cuando necesites un «scanner» de alta precisión en momentos críticos.

Si tienes dudas o quieres saber más sobre la aplicación de estas tecnologías a tu explotación, desde la Oficina Acelera Pyme de Opracol estaremos encantados de atenderte. ¡Contacta con nosotros!





